Leer el caso
El encargo
Finhabit es una corredora boutique con más de cien propiedades en cartera y presencia en 27 comunas. El problema no era de inventario sino de infraestructura: la operación vivía repartida entre planillas, conversaciones y un CRM externo que no se adaptaba a cómo trabaja el equipo, y la marca no tenía una casa propia donde mostrar lo que gestionaba.
Qué hice
Entré como encargado de marketing y terminé construyendo la infraestructura completa: un CRM propio para el equipo, un sitio público conectado a él y el video de marca.
El CRM reúne la gestión que antes estaba repartida y es donde el equipo trabaja todos los días. Cada agente abre un inicio con sus números —cartera, embudo, visitas, cierres del mes—; las tareas viven en un kanban con responsable, prioridad y checklist; y un calendario unificado junta visitas, tareas, cierres, campañas y eventos, para que nadie tenga que cruzar tres herramientas. Cada propiedad y cada cliente tiene su ficha con bitácora, y los permisos separan lo que ve un administrador de lo que ve un agente.
El sitio lee la cartera en vivo: una propiedad se carga una vez en el CRM y aparece en el listado y en su ficha pública, sin volver a tipear nada. Lo que la gente escribe en los formularios entra solo a una bandeja de leads dentro del CRM, lista para asignar.
Encima de eso armé la capa de automatización: campañas de email que toman propiedades de la cartera y miden aperturas y clics, notificaciones diarias con tareas vencidas, visitas próximas y clientes sin contacto, y la UF y el dólar del día actualizados solos.
El video de marca le da cara a la corredora en un rubro donde casi todos se ven igual.
Sobre las capturas
El CRM trabaja con datos reales de clientes, así que sus capturas salen de una copia del sistema conectada a datos inventados: nombres, teléfonos, montos y notas son ficticios. Las pantallas y las funciones son las reales.
PERÍODO: DICIEMBRE 2025 — HOY
ESTADO: CRM EN USO DIARIO · SITIO PÚBLICO EN PREPARACIÓN
CAPTURAS: CRM CON DATOS DE DEMOSTRACIÓN